La Luz del rayo

La Luz del Rayo – El Renacer
La escultura está compuesta por tres piezas de la misma parte de la viga: de la base, la parte central tomada del lado derecho y la pieza superior del lado izquierdo. Puestas una encima de otra, formando una trilogía.
En esta trilogía coloco en el centro una pieza, de oro, casi sección áurea.
El oro ha sido símbolo de lo sagrado; es la representación del universo y de los seres sobrenaturales. Desde el principio de los tiempos, el hombre se ha sentido atraído por el oro. Los incas y los aztecas le daban un significado sagrado, cuyo simbolismo ha sobrevivido en las iglesias cristianas.
El oro está emparentado con el sol. El Sol como fuente de vida representa la esencia del “Yang” y está vinculado a la claridad, la luz, la fuerza, la inmortalidad. El oro es en sí mismo el símbolo de los más altos valores; una auténtica metáfora de la perfección.
Esta pieza ocupa en la escultura el vacío sagrado con su forma, materia que refleja la luz del sol. Ahora es el espacio lleno, sagrado y mágico.
Un homenaje a la Luz que me dio vida.
Material: Viga de pino cortada en tres piezas. La central dorada con pan de oro de 22 quilates. (Tres capas).
Altura: 82 cm. Anchura: 32 x 30 cm. Peso: 10,7 Kg.
Policromía: La base con quemado negro, brea de origen y óleo blanco. Pieza central, oro 22 quilates. La pieza superior conserva la pintura original.
Construcción: 2018.
Base de la escultura

La base con firma en vertical y dibujos de petroglifos de los indios americanos ANASAZÍ. (abajo)


Petroglifos prehistóricos americanos. Indios ANASAZÍ.

La firma iÑaki con la N en vertical Z que recuerda el logotipo de la fábrica de Lámparas Z.

Parte inferior de la base

Base y la parte central de oro
Parte central con panes de oro de 22 quilates. Es el corazón de la escultura que refleja la luz.


Escultura completa


Base, cuadrado central dorado y rectángulo superior.
© Iñaki Castillo.
