Fotografía
Siempre he sido aficionado a la fotografía. Recuerdo que de pequeño me cayo en un pote de un producto, un regalo «Era una máquina de fotos NERASPORT» con ella hice mis primeras fotografías; incluso gané un concurso de fotografía. La foto era de un arco gótico del claustro de la catedral de Pamplona. Para hacerla me colé en la catedral al medio día cuando estaba cerrada. Entré por la reja del atrio que tenía unos barrotes separados por los que se entraba justo luego como ya conocía el camino llegué hasta el claustro; encuadré y disparé, no se podían malgastar los disparos así que había que encuadrar bien y disparar. Y a ver lo que salía en el revelado. No era como ahora que malgastamos tiempo disparando y disparando con nuestros móviles para no disfrutar ni del momento, ni percibir la imagen, ni sentir el espacio que fotografiamos. Al contrario de mi momento en el claustro, bueno creo que fue una foto muy sentida, primero por si me descubrían y luego no estuve tranquilo hasta que no salí con mi trofeo, bueno trofeo, que no ví hasta que llevé a revelar el carrete.

Hice varias fotografías, creo que gasté todo el carrete; había que aprovechar el momento.

Con una de ellas ampliada en mayor tamaño pues estas tienen 9 x 5,5 cm. Gané una copa en el club deportivo Navarra. Esta cámara sirvió para hacer fotos de la familia. Todo un lujo que se utilizaba en los momentos importantes.

Ahora me gusta hacer fotos en mis paseos y disfruto mucho de las puestas de sol.
También suelo hacer fotos de los fotógrafos haciendo fotos me parece interesante y divertido, como en esta imagen. No se dan cuenta de lo ridículos que son, o que aparentan, como en esta foto de los novios o, casados.

Esta pasión por la fotografía se renovó después de acompañar a Koldo Chamorro en unos Sanfermines.
Con él aprendí como el fotógrafo tenía que estar en el lugar y en el momento preciso para hacer una buena foto. Para captar ese, instante mágico.
Koldo tenía una especial intuición para ver que algo iba a pasar. Veía la acción futura y por eso, siempre estaba en el lugar exacto. Disparaba, sin motor, con una celeridad increíble, con el pulgar apretaba el disparador y pasaba la película hacía 36 fotos en un minuto.
Yo veo la acción pero siempre, bueno casi siempre llego tarde. El instante mágico se me escapa. Así, que me dedico a retratar la huella humana. Fotografío el paso del hombre.
Al principio hice timbres de los portales de Pamplona y comencé a retratar las bolsas de la basura que no se mueven y son reflejo de las vidas.

Como escultor me gusta ver los volúmenes las formas que crean los albañiles. Por ejemplo los contenedores son formas para mi especialmente bellas; pero lo más importante de su forma es la huella de quien lo ha hecho. Es el arte hecho por el hombre. Ver la página exposiciones
La última luz de Dalí

Esta es la última imagen del pintor Salvador Domingo Felipe Jacinto Dalí i Domènech, más conocido como Salvador Dalí. Marqués de Dalí de Púbol. Nace en Figueras, Catalunya, el 11 de mayo de 1904, muere en Figueras el 23 de enero de 1989.
Estas Polaroid las hice el mismo día de su muerte, momentos antes de que lo introdujeran en la cripta de su museo, sita en la sala central bajo la gran cúpula.

En resumen.
La fotografía es un buen reflejo de la vida y aumenta su valor a lo largo del tiempo porque nuestros descendientes podrán ver como actuábamos y quedará testimonio de como hemos sido. Bueno, si lo digital se conserva porque yo todavía tengo en papel fotográfico las primeras fotos que hice con la Nerasport y muchas diapositivas. El caso es que estamos en la era de la imagen, digital. ¿Que durará lo digital? Espero que esto que estoy haciendo o describiendo en esta pagina digital lo podáis ver al cabo de los años.
© Iñaki Castillo